Nuestro producto es Vera, el asistente de WhatsApp que atiende tu centro cuando está cerrado. Pero llevamos años programando: si tu empresa necesita algo concreto, lo hacemos como encargo puntual, con presupuesto cerrado antes de empezar.
Diseñamos y programamos tu web o tienda online desde cero, a medida de tu negocio. Pensada para que quien entre acabe comprándote o escribiéndote, y lista para funcionar en 7-12 días.
Partimos de cero con la identidad de tu negocio: colores, tipografías y estructura pensados para ti. Ninguna web nuestra se parece a otra.
Catálogo, fichas de producto, carrito y pasarela de pago configurados y probados. Cobras desde el primer día con tarjeta, Bizum o PayPal.
Más de la mitad de tus visitas entran desde el móvil. Diseñamos pensando primero en esa pantalla, no como un añadido de última hora.
No te dejamos la web vacía para que la rellenes tú. Escribimos los textos con foco en lo que tu cliente necesita leer para decidirse.
Títulos, descripciones, estructura y velocidad preparados para que Google te encuentre y te posicione desde el lanzamiento.
Al entregarla te formamos para que puedas cambiar textos, precios o fotos tú mismo, sin depender de nadie ni pagar cada retoque.
Los proyectos a medida van con presupuesto cerrado, acordado antes de empezar: sabes lo que cuesta y no cambia por el camino. Si además quieres a Vera atendiendo tu WhatsApp, esa sí va por cuota mensual —míralo aquí— sin permanencia ni letra pequeña.
Entre 7 y 12 días para la mayoría de proyectos, contando desde que tenemos claros los contenidos. Trabajamos con inteligencia artificial de última generación, y eso recorta semanas de trabajo sin bajar el listón. Si tienes prisa por una fecha concreta, dínoslo desde el principio y organizamos el trabajo para llegar.
Es lo normal, no te preocupes. Los textos los escribimos nosotros a partir de lo que nos cuentes de tu negocio. Para las imágenes trabajamos con material profesional y con generación de imágenes a medida cuando hace falta, siempre a juego con tu marca.
Sí, y es parte del servicio. Al entregarte la web te formamos para que puedas cambiar textos, precios, fotos o productos por tu cuenta. Si prefieres no tocar nada, también podemos encargarnos nosotros del mantenimiento.
Sí, y desde el primer día. El dominio se registra a tu nombre y con tus accesos. Si algún día decides seguir por tu cuenta, te lo llevas contigo: no lo retenemos ni te lo cobramos aparte. La web la mantenemos nosotros mientras seas cliente, porque la cuota incluye el alojamiento, el mantenimiento y los cambios de cada mes. Si te das de baja y quieres quedarte con la web para siempre, existe un pago único de rescate que te decimos antes de firmar nada.
Analizamos tu web o tienda a fondo, te enseñamos con datos dónde estás perdiendo clientes y lo arreglamos. Sin rehacerlo todo y midiendo el antes y el después.
Revisamos tu web o tienda entera: velocidad, móvil, textos, botones, formularios y proceso de compra. Buscamos dónde se te escapan los clientes.
Te entregamos un documento donde entiendes qué falla y por qué te está costando dinero, explicado en cristiano y con prioridades.
Una web lenta pierde clientes antes de que vean nada. Comprimimos imágenes, limpiamos código y quitamos lo que sobra.
Botones que no se pueden pulsar, textos ilegibles, formularios imposibles. Lo dejamos todo usable en pantallas pequeñas.
La primera pantalla, los botones de compra, las fichas de producto y el paso final del carrito.
Instalamos la medición necesaria para ver el efecto real de cada cambio. No opinamos: te enseñamos los números.
No. La gracia de este servicio es justamente aprovechar lo que ya tienes y arreglar lo que no funciona. Solo te diríamos de rehacerla si al analizarla vemos que sale más a cuenta empezar de cero, y en ese caso te lo decimos claramente con los motivos.
Porque lo medimos. Antes de tocar nada dejamos registrado cómo se comporta tu web ahora: visitas, cuánta gente compra y en qué punto se va. Después de los cambios comparamos con esos mismos datos. Es la diferencia entre decir que ha quedado más bonita y poder enseñarte en números cuánta gente más te está comprando.
Sí. Trabajamos sobre WordPress, Shopify, Wix, PrestaShop o webs programadas a medida. Lo que cambia es la forma de aplicar las mejoras, no el análisis ni el criterio.
El análisis y el informe suelen estar en 3 a 5 días. Aplicar las mejoras depende de cuántas sean: desde unos días para los arreglos críticos hasta dos o tres semanas para una optimización completa.
Entonces te lo diremos, y no te venderemos nada que no necesites. El análisis inicial es gratuito precisamente por eso: si no vemos margen de mejora que justifique el gasto, te lo decimos y ya está.
Automatizamos lo repetitivo: responder dudas, agendar citas, avisar a clientes y hacer seguimiento. Tú recuperas horas cada semana y dejas de perder clientes por no llegar a tiempo.
Un asistente que responde las dudas de siempre (precios, horarios, disponibilidad, envíos) al instante y a cualquier hora, con el tono de tu negocio.
Tus clientes reservan desde el móvil y la cita entra directa en tu calendario, sin llamadas, sin mensajes cruzados y sin dobles reservas.
Avisos antes de cada cita para que nadie se olvide. Es la forma más barata de reducir los huecos que te dejan sin facturar.
Mensajes automáticos a quien dejó el carrito lleno, pidió presupuesto y no contestó, o hace tiempo que no vuelve.
Tu web, tu calendario, tu hoja de cálculo y tu correo hablando entre ellos. Se acabó copiar datos a mano de un sitio a otro.
Un sitio donde ves de un vistazo cuántos mensajes se respondieron solos, cuántas citas entraron y qué está funcionando mejor.
Lo configuramos con el tono de tu negocio y para resolver lo que de verdad se pregunta, así que la conversación fluye de forma natural. Y siempre dejamos una salida clara: en cuanto la cosa se pone específica o el cliente lo pide, la conversación pasa a ti.
Está preparado para no inventarse nada. Si no sabe algo, lo dice y te pasa la conversación en vez de soltar cualquier cosa. Además, las primeras semanas revisamos las conversaciones reales y vamos afinando lo que haga falta.
Funciona especialmente bien en negocios con citas o reservas (peluquerías, clínicas, talleres, estudios, restaurantes) y en tiendas online con muchas dudas repetidas. Si no lo tienes claro, cuéntanos tu caso y te decimos honestamente si te compensa.
No hace falta. Muchas automatizaciones funcionan directamente sobre WhatsApp, tu calendario o tu correo. Si además tienes web, se integra con ella y el resultado es todavía mejor.
Algunas herramientas que usamos tienen su propia cuota mensual, y suele ser pequeña. Te decimos exactamente cuáles y cuánto cuestan antes de empezar. Nada de costes escondidos: sabrás lo que pagas una vez y lo que pagas cada mes.
Una app propia para iPhone y Android donde tus clientes reservan, compran o te consultan en dos toques. Y con avisos que los traen de vuelta sin gastar en publicidad.
Una sola app que funciona en los dos sistemas, con el mismo aspecto y la misma velocidad. No pagas dos desarrollos distintos.
Tus colores, tu logo y tu forma de hablar. Desde el icono que ven en su pantalla hasta la última pantalla de la app.
Notificaciones para recordar una cita, avisar de una oferta o recuperar a quien hace tiempo que no vuelve. Sin gastar un euro en publicidad.
Tus clientes piden cita, compran o encargan sin salir de la app, con sus datos ya guardados para que sea cuestión de dos toques.
Nos encargamos de todo el papeleo de App Store y Google Play: fichas, capturas, textos y el proceso de revisión hasta que está publicada.
Los sistemas se actualizan cada año y las apps deben seguirles el ritmo. Nos ocupamos de que la tuya siga funcionando.
Depende. Una app tiene sentido cuando tus clientes vuelven a menudo: reservas recurrentes, pedidos habituales, clientes fieles, programas de puntos. Si tu cliente te compra una vez cada varios años, casi seguro te decimos que inviertas ese dinero en la web. Y te lo diremos.
Contando desarrollo y pruebas, lo normal son entre 6 y 10 semanas según lo que tenga que hacer la app. A eso hay que sumarle la revisión de Apple y Google, que suele tardar unos días y no depende de nosotros.
Sí, tienen sus propias cuotas de desarrollador: Apple cobra una cuota anual y Google un pago único. Te decimos los importes exactos antes de empezar y te ayudamos a darte de alta. Esas cuentas quedan a tu nombre, no al nuestro.
Sí, y es lo recomendable. La app se conecta con tu web, tu catálogo o tu sistema de reservas. Así cambias un precio o una disponibilidad en un sitio y se actualiza en los dos.
Sí. Te dejamos un panel sencillo desde el que escribes el aviso, eliges a quién se lo mandas y lo envías. Y te explicamos cómo usarlo sin quemar a tus clientes, que es el error más típico.
Cuéntanos a qué te dedicas y qué te gustaría conseguir. Te diremos qué servicio te encaja, qué haríamos y cuánto costaría. Sin compromiso.
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